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viernes, 28 de diciembre de 2012

Carta abierta a la mujer que amo.

Por Sony
Que el tiempo pasa muy rápido o muy lento, es solo una cuestión de percepción, de eso qué duda cabe, pues los momentos más felices, se nos pasan volando, y los otros en cambio, se hacen tan pesados que  parecen que los minutos fueran horas y las horas días.
Es, en ese sentido que puedo afirmar que estos 20 años a tu lado fueron definitivamente maravillosos, pues aún no creo que los estemos cumpliendo. Volver atrás la mirada es encontrarme contigo nuevamente gracias a esa "coincidencia" de amiga común, llamada Rosa, quien fue la persona que permitió que nuestras vidas se cruzaran, conocernos  y finalmente tomar el mismo rumbo. Un largo camino que decidimos emprender juntos, que hicimos uno al lado del otro. Dicen que recordar es volver a vivir, y lo que vuelvo a vivir son momentos increíbles. Como increíble  que la pareja por la que los amigos no daban ni un mes de plazo (por la historia poco constante en mis relaciones), este cumpliendo 20 años de matrimonio. En este camino que decidimos emprender, no todo fue color de rosa, como en toda relación, pero ¿sabes qué? Que esas dificultades, nos permitieron crecer juntos y lo más importante, salimos adelante.
Han sido 20 años maravillosos, que han pasado en un abrir y cerrar de ojos como todo lo que nos hace feliz,  me doy cuenta del tiempo transcurrido cuando veo  lo mejor que tenemos  juntos, que son nuestros maravillosos hijos . Dicen poéticamente que uno va por el mundo hasta encontrar su otra mitad, yo cuando te vi, no eras la mitad de nada, eras la mujer completa que andaba buscando, y espero yo también haber dado la talla.
En ti encontré lo que siempre busqué, no solo la mujer, también la amiga, la confidente, la cómplice, la socia para diseñar el negocio, la persona que estuvo a mi lado cuando mis fuerzas flaqueaban, la loca que seguía mis locuras, o la voz de la razón  cuando el ímpetu no dejaba tiempo a la reflexión.
Estas cortas líneas son solo para expresar el gran amor que te tengo, y solo decir gracias, gracias por estar a mi lado, por soportar mis errores, soportar mis manías, soportar todo de mí.
Han sido 20 años increíblemente hermosos, que estoy seguro, son solo el inicio, de este amor que aun tiene mucho camino por recorrer, andar como siempre uno al lado del otro, hasta que esta maravillosa experiencia que se llama vivir se nos termine.
Te amo


jueves, 27 de diciembre de 2012

Anecdotas de amigos

Por Sony
Hace poco, en el lugar donde estoy trabajando y del cual ya les comenté hace un tiempo atrás  nos encontrábamos en la hora del descanso del medio día  cuando entre conversación y bromas, surgieron dos anécdotas que mis compañeros Miguel y Jackson contaron, y como todas las anécdotas que nos suceden cuando llegamos a Japón nos llenó de risas y carcajadas.

Sin más preámbulo, tratare de graficarles lo mejor posible, lo que con tanto ímpetu y ganas, lo oí de los protagonistas.
Miguel el numero tres, nos contaba (supongo que imaginaran que existen otros dos en mi fabrica, y si,  así es. Miguel cabeza y  Miguel  "hay que rico").
Pues bien, que apenas tenía 3 meses de estar trabajando aquí en Japón, cuando llegó su hermana de Perú y él se moría de ganas por  ir a visitarla. Menudo problema, pues no sabía bien el idioma, y por el poco tiempo en estas tierras, no se manejaba bien, para trasladarse de un lugar a otro. Corrían los años 90, otros tiempos que muchos aún recordamos.  Mi amigo se aventuro en tratar de ir desde la estación de Hon Atsugi, hasta la estación de Ohira shita, en Tochigi. Si bien no sabía cómo haría, cogió el último sueldo integro (más o menos 400 mil yenes) y pensó que si llegaba a perderse, al menos podría regresarse en taxi.
Subió al tren nervioso, pero decidido, y luego de un buen tiempo transcurrido llego a su destino.
Cuando ya estaban anunciando el nombre de la estación a la que él se dirigía  se percató, que era el único que se levantaba de su asiento, y lo que más le inquietó, fue ver también que era el  único que se bajaba del tren,   pero lo peor de todo era que la estación estaba en medio de la nada.
No había absolutamente nada en los alrededores, pensó en pedir ayuda a los encargados de la estación  pero esta estación era tan pequeña, que ni encargados habían, en el lugar de la salida, solo estaba una caja pequeña donde colocar los boletos.
Aun extrañado y sin saber qué hacer, trato de buscar ayuda por los alrededores, que por cierto parecía un pueblo fantasma, pues no había gente por ahí, hasta que pasó una señora, la cual mi amigo Miguel abordó, pidiéndole ayuda de la siguiente manera:
- Basu , basu doko? (donde hay bus?)
- Nai, nai. (Le contesto la gentil señora)
Miguel no se dio por vencido y volvió a la carga.
- Tacshi, tacshi.
A lo que la gentil señora, le entendió gracias a Dios y lo llevo caminando hasta llegar a lo que sería un paradero según su deducción, en el lugar había un asiento de bus, un botón puesto en un poste, y en la parte superior de este un parlante, tipo megáfono.
Ella le dijo varias palabras que no comprendía, pero entre ellas el entendió "push", "push”, y ella señalaba el botón.
Lo hizo, temeroso, y escucho una voz que empezó a hablarle en japonés, y mi amigo me cuenta el roche que tuvo cuando, mirando al parlante por el cual se oía la voz, no le quedo más remedio que decir: nihongo wakaranai (no se japonés),
"Te juro que me sentía estúpido estar hablándole al parlante, y encima decirle que no sabía lo que me decía, pero parece que del otro lado me entendieron pues al poco rato apareció un taxi. Luego de muchas búsquedas, logramos llegar a mi destino y después de mucha espera en la puerta, (pues mi hermana había salido a pasear) pude verla
La siguiente historia, como les comenté líneas arriba es de nuestro amigo Jackson, el recién había llegado de República Dominicana, y su esposa que ya tenía más tiempo en estas tierras le propuso dar un paseo para que conociera más y esto fue lo que sucedió...
“Mi señora me dice: -vamos a pasear en densha.
- Y que e eso mija?
- Pasear en tren amor.
Y así hicimos, salimos y llegamos a una estación que no recuerdo como se llamaba, y estábamos parados a que llegara el tren. Apenas llego, yo me monto en el, había mucha gente subiendo, y aquí viene lo bueno, que se cierra la puerta y mi mujer que no llega a subir. No te imaginas hermano la desesperación en ese momento, la mujer tenía todo el dinero y lo que es peor, yo sin saber hablar nada de nada de japonés. Lo siguiente fue como de película, yo desesperado dentro del tren y ella corriendo afuera, al lado del tren diciéndome que bajara en la siguiente estación.
Pues eso hice, bajé en la estación siguiente, (más adelante me enteraría que la estación se llamaba Shinjuku).
Y ahí me quede esperando a que llegara el siguiente tren, y el siguiente y el siguiente y mi mujer nada de llegar.
Dios mío, esa estación sí que es grande!, parece más grande que el aeropuerto de mi país !
Me decidí en ir a preguntar a uno de los tipos que estaban ahí uniformados, me acerco y le pregunto:
-Do you speak english?
Y el japonés que me dice y me hace señas con las manos que no entiende el inglés. Y en esas me encontraba cuando no sé cómo oigo por los parlantes mi nombre, Jackson san.
Y yo le empiezo a decir al japonés y haciendo señas con mis manos:
Jackson san yo, Jackson san soy yo! Ya estaba desesperado cuando de pronto me entendió, el japonés tomo un teléfono y estuvo hablando un buen rato, hasta que cortó y empezó a decirme no se qué cosas, lo único que entendí por lo que el japonés señalaba, era que debía bajar unas escaleras , luego subir otras por otro pasaje, y eso intente hacer...
Pero nada, de nada, más perdido y sin saber qué hacer , volví donde el japonés y este se habrá compadecido de mi, o de mi cara, pues, gentilmente me acompaño. Bajamos las escaleras señaladas, avanzamos por un pasaje, doblamos no recuerdo cuantas veces, volvimos a subir, hasta que llegamos, donde debías llegar, y ahí por fin el alma me vino al cuerpo. Veo a mi mujer que viene corriendo a mí, con lágrimas en los ojos, y nos dimos tal abrazo y más de un beso, que la gente que pasaba se nos quedaba mirando.
¿Sabes cuánto tiempo había pasado desde que nos separamos?
3 horas hermano. Y yo le pregunte a mi mujer que porque lloraba, y ella que me dice:
Qué le iba a decir a tu familia, que a las dos semanas te me perdiste... Ese paseo sí que fue inolvidable!

domingo, 4 de noviembre de 2012

LA IMPORTANCIA DEL RECORTE

Por; Gaby Nakayoshi.
J.L: Observar con atención una fotografía, ver lo que deseamos y recortar todo lo que sobre o nos estorbe para lograr una imagen que impacte, sea tomada con una cámara simple como de una profesional, es el consejo básico sobre fotografía que nos cuenta  Gaby en la “Importancia del  recorte”.

viernes, 26 de octubre de 2012

LAMENTABLE.

POR SONY

- Rosa, ya estas lista? Tenemos que ir ahorita a la relojería . (Pregunta mi papa)

Lo siguiente que recuerdo es a mi papa cargando en brazos a mi hermanita de 3 años y yo corriendo de la mano de mi mama. Estamos yendo a cuidar la relojería de mi papa. A medio camino nos cruzamos con mucha gente con cosas en las manos, televisores , más allá entre dos están cargando una lavadora, a nuestras espaldas se oyen los sonidos de los disparos. Una persona acaba de caer y esta sangrando. Todo esta como en penumbras, los recuerdos no son claros, tengo 8 años y mucho miedo...

Eso de ahí sucedió el 5 de febrero de 1975, cuando se produjeron muchos saqueos en varios puntos de la capital y la policía estaba de huelga.

Lo visto el día de hoy en el distrito de La Victoria , me remonto nuevamente a esos recuerdos que pensé nunca más volver a revivir, y lo que es peor volver a sentir lo mismo.

Si por algún momento piensan que las personas que no estamos en nuestro país no nos preocupa lo que sucede en nuestra tierra, se equivocan.

En más de una ocasión me han emocionado hasta las lágrimas los logros y avances que pudieran haber, como también, me han dejado consternado y profundamente preocupado por lo visto el día de hoy.

Después de 37 años, y de un avance económico indiscutible, esos hechos me hacen pensar que nuestro país avanzo en la FORMA, más no así en el FONDO, y esto seguirá igual o peor si no avanzamos también en algo que por alguna razón,  ningún gobierno quiere asumir, y es en la EDUCACIÓN.

Educación de verdad, educación a la que tengan todos acceso, pero de CALIDAD, donde en los contenidos no haya distinción entre una escuela privada o pública, y de esa manera educar y democratizar de verdad las oportunidades.

Mientras no eduquemos a todos por igual, y producto de esa educación,  mejoremos en valores tan básicos como el respeto por el otro, estas imágenes tan lamentables y deplorables seguirán repitiendose.

Seguiremos utilizando la violencia como único medio de protesta, y aprovechando esto para producir todo tipo de desmanes. Donde lo del otro, no tiene valor alguno, y puedo tomar lo que sea, y como sea, porque la turba me lo permite.




martes, 16 de octubre de 2012

LA MAGIA DEL RECORTE

Gaby Nakayoshi gusta de dar consejos básicos de fotografía a los amigos de una manera sencilla para lograr mejorar las fotos, sean tomadas con cámara compacta, smartphones o reflex para lo cual nos muestra la foto original y como queda después de ser editada.



Nota de japón latino.- Para los aficionados recomendamos el programa gratuito de edición de fotos Picassa de Google con el cual podrán recortar las fotos además de una serie de opciones para mejorar sus fotografías  http://picasa.google.com/intl/es/

Una vez importadas las fotos al editor. En está foto vemos que se nota el reflejo del vidrio por lo cual procedemos a recortar la fotografía
.
 Al hacer clic  con el mouse, elegimos el tamaño, el que uso siempre es: proporción actual y luego elijo lo que va quedar.

y luego de hacer clic en Aplicar nos debe quedar así:

Después lo exportamos a la carpeta que escojamos y por poner un ejemplo ya lo pueden subir al facebook.